| Diez tips para que no lo secuestren. Si usted considera que, por sus características, cumple con el perfil de un secuestrable, no deje de leer la siguiente guía que le dará sencillas y útiles recomendaciones para evitar que usted o algún miembro de su familia sean plagiados. 1. Hay dos cosas que todo secuestrable debe saber; la primera, que la mayoría de los secuestros son organizados por personas cercanas a la víctima, esto es, personas del servicio doméstico, trabajadores de sus empresas, vecinos, parientes, amistades; básicamente cualquiera que conozca sus hábitos y forma de vida. La segunda, que la mayoría de las bandas de secuestradores están integradas por policías, tanto federales como locales. Por lo tanto, la recomendación más importante es que, para estar tranquilo y seguro, debe cuidarse de todas las personas que conoce y de todos los policías, uniformados o de civil, y más aún, si tiene usted a algún conocido que sea policía, cuídese especialmente de esa persona, pues reúne los dos factores de más alto riesgo. 2. Para que los plagiarios en ciernes no tengan la posibilidad de detectar sus hábitos y horarios, algo que se recomienda es salir y regresar a diferentes horas, y aunque en algunas ocasiones llegue usted al trabajo cuatro horas antes o salga de la oficina seis horas después, estas incomodidades no se comparan con la seguridad que pueden aportarle. También se sugiere cambiarse de casa frecuentemente; tres o cuatro veces por semana es suficiente. 3. Un factor digno de ser tomado en cuenta es el hecho de que el o los secuestradores conocen previamente a sus víctimas, ya que las han vigilado con anticipación. Lo indicado, entonces, es impedir ser reconocidos por el plagiario, para lo que se recomienda recurrir a la cirugía estética por lo menos dos veces por semana, o disfrazarse de una cosa diferente cada día para que nadie lo reconozca. La efectividad de este método ha sido probado con éxito por muchas celebridades (nos referimos por supuesto al de la cirugía estética). 4. Otra cosa que hay que tener en consideración es que la mayoría de los secuestros se realizan en la calle, por lo que lo más recomendable es NO salir jamás. Según los expertos en seguridad, permanecer dentro de casa y no tener contacto con ninguna persona extraña reduce el riesgo de ser plagiado en 89.6% entre semana y 91.2% durante el fin de semana. Y si bien esto es así, permanecer recluidos en el hogar sigue siendo insuficiente pues existen numerosos casos de secuestro en los que las víctimas han sido raptadas en sus hogares, distribuyéndose las cifras de la siguiente manera: de las 425 mil personas que el último año fueron secuestradas en su domicilio, el 43% fueron sorprendidas en la sala y el comedor, 27% en la cocina, 15% en el baño, 10% en la recámara, 2% en la alberca, 2% en las canchas de tenis, 0.5% en las caballerizas, 0.25% en la cancha de polo y 0.25% en el helipuerto. Por lo tanto, lo más recomendable es no salir nunca de las caballerizas, la cancha de polo y el helipuerto. 5. En muchas ocasiones, el secuestrado no es el cabeza de familia y dueño de los negocios, sino otro de los miembros de la familia. De acuerdo a las estadísticas, en el 45% de los casos es uno de los hijos, en el 35% la pareja, 15% la madre, 3% la mascota y 2% la suegra. En cualquier caso, la forma más efectiva de evitar esta posibilidad es no formar una familia. 6. Estudios recientes han demostrado que ser rico incrementa en 99.8% la probabilidad de ser secuestrado, así que, una de las mejores alternativas para dejar de ser blanco de la delincuencia es dejar de tener dinero. Otros estudios han demostrado que en México, el 99.8% de las personas que invierten en el sector formal de la economía, y más específicamente en lo que se conoce como inversión productiva directa (ese sector que genera empleos seguros y con todas las prestaciones de ley) pierden todo su dinero en un lapso de dos a tres años. Es pues esta una buena opción para aquellos que quieren vivir sin preocupaciones. 7. Hay que ser cuidadosos en la elección del sitio en que habitaremos, pues en el país hay lugares mucho más seguros que otros. En la república mexicana, los estados donde hay secuestros son, básicamente, los siguientes: las Baja Californias, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Durango, Zacatecas, Sinaloa, Nayarit, Colima, Jalisco, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Veracruz, Hidalgo, Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Aguascalientes, Distrito Federal, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Así que, si habita usted en cualquiera de estas entidades, lo más recomendable es mudarse a otro lado. 8. Dentro de una ciudad, hay zonas en donde habitan los secuestrables y zonas donde habitan los secuestradores. Una recomendación simple pero muy efectiva es la de vender su casa de la zona residencial y cambiarse a vivir en un suburbio miserable. Este solo hecho reducirá la posibilidad de ser plagiado en un 93.4%. 9. La tecnología está de nuestro lado en la prevención y combate del secuestro. En el país existen varias empresas que pueden ofrecerle el servicio de microchip-localizador satelital. Este ingenioso dispositivo consiste en, ahora sí que como su nombre lo indica, un pequeño microchip que le permitiría ser localizado en cualquier parte del país, vía satélite, y de esa forma, si fuera usted secuestrado, de inmediato se sabría su ubicación, los maleantes serían detenidos y usted, consecuentemente, liberado. Y decimos permitiría, en vez de permitirá, porque para que el microchip pudiera ser rastreado, tendría que haber cobertura de la señal en el área donde lo tengan cautivo, y como, según los datos más recientes, actualmente solo hay cobertura en el 2.3% de las áreas urbanas de Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México, de ser usted secuestrado en otra área, el microchip le resultará tan confiable y útil como su teléfono celular. Otra opción interesante es la del microchip-alarma antisecuestros, que al igual que la alarma contra robo de los autos, se enciende cuando la víctima es plagiada, activando una sirena de altísima potencia que puede ser escuchada a ochenta kilómetros a la redonda, alertando a las autoridades y dejando sordos a los delincuentes (y a usted también) . 10. En países desarrollados y civilizados como Inglaterra, cuando alguien se cambia a un nuevo vecindario, el recién llegado tiene que ir a la estación de policía más cercana a presentarse y a ponerse a las órdenes de la ley. En el caso que nos ocupa, o sea el de nuestro país que no es ni desarrollado ni civilizado, lo que se recomienda sería también presentarse en el cuartel de policía más cercano, buscar al comandante y ofrecerle sin rodeos una cantidad al mes para que sus elementos no lo secuestren. Este método ha probado ser efectivo en el 87.7% de los casos. patricio@milenio |