LA TEORÍA DEL CAOS
Una aproximación cuántica al desmadre nacional

Una palabra describe nuestra situación actual: caos. Buscando comprender el por qué de nuestra condición, recordé algunos textos sobre física cuántica en los que se mencionaba una famosa teoría, que al parecer está muy de moda entre los científicos de diversas disciplinas, conocida como la teoría del caos. Decidí investigar al respecto, y esto fue lo que encontré navegando en internet (una disculpa y agradecimiento a todos aquellos que me facilitaron involuntariamente sus investigaciones). Transcribo algunos pasajes (con mis doctos comentarios entre paréntesis y en cursivas), mismos que espero sean de utilidad a quienes, como yo, ya no entienden nada de nada.

La teoría del caos

Teoría del caos es un estudio cualitativo del comportamiento inestable y aperiódico de sistemas dinámicos determinísticos y no lineales (Empezamos bien, esto suena como a Fox y a su gabinete).

La unidad caótica está llena de particularismos, activos e interactivos, animados por retroalimentaciones no lineales y con la capacidad de producir cualquier cosa, desde sistemas autoorganizados hasta autosemejanzas fractales, pasando por el desorden caótico impredecible (definitivamente vamos bien; esto suena como a la cámara de diputados aprobando el presupuesto de egresos).

El planteamiento central de esta nueva concepción, nos dice que el desorden, la turbulencia, la desorganización y lo inesperado son aspectos constitutivos de la realidad que la investigación científica tiene que abordar y desentrañar (O sea que a Fox, al peje, a Bejarano, a los diputados, a los senadores y a los partidos políticos no los tienen que observar los analistas políticos sino los físicos de la UNAM. Pobres físicos, tan tranquilos que estaban...)

El comportamiento aperiódico nunca se repite y continúa manifestando los efectos de cualquier perturbación por pequeña que ésta sea (ni tan pequeña) y de aquí surge que para cualquiera de estos sistemas aperiódicos, cualquier predicción de estados futuros es imposible (o sea, igualito que en nuestro caso. Nadie sabe qué va a pasar).

Durante mucho tiempo la noción de que en el Universo existía un orden total y continuo fue algo innegable, las teorías de Newton (pa mi que Newton nunca vino a México) veían al mundo como un compuesto de bloques mecánicos en interrelación, partes separadas de la realidad que respondían a una causa-efecto (no, seguro que nunca vino a México porque acá nada responde ni está en interrelación).


El efecto mariposa
Pequeñas variaciones de las condiciones iniciales pueden resultar en gigantescas transformaciones dinámicas (nos conformaríamos con algunas transformaciones aunque no fueran muy dinámicas), por ejemplo, la pérdida de un clavo ocasiona la pérdida de un imperio:

Por culpa de un clavo, se pierde la herradura,
Por culpa de la herradura se pierde el caballo,
Por culpa del caballo, se pierde el jinete,
Por culpa del jinete, se pierde el mensaje,
Por culpa del mensaje, se pierde la batalla,
Por culpa de la batalla, se pierde el Reino.
(¿Y por culpa de una recua de burros qué se pierde?)

Hay que tener en cuenta que nuestra "mariposa" no es un elemento aislado del sistema caótico sino que forma parte de éste y por tanto todo lo que ella haga le va a influir a todo lo demás (lo malo es que nuestra “mariposa” más bien parece cucaracha).

Control, creatividad y sutileza

En la Teoría del Caos existen tres componentes esenciales: el control, la creatividad y la sutileza (entonces estamos lucidos, pues lo que menos hay es control, la creatividad brilla por su ausencia y el más sutil de nuestros políticos actúa como chivo con párkinson en cristalería).

A menudo vivimos en los sistemas llamados ciclo límite, donde gran parte de la energía interna del sistema está dedicada a resistirse al cambio, perpetuando mecánicamente modelos de conducta, con lo cual se aíslan del flujo del mundo exterior (suena familiar, suena muy familiar).
En el caos siempre existe la paradoja (que en nuestro caso más bien parece parajoda). Y la paradoja aquí es que lo simple y lo complejo parecen ser reflejos lo uno de lo otro: son dos cosas inseparables (o lo que es lo mismo, para que le andamos buscando chichis a las culebras).
Se ha demostrado, que en el caos determinista de sistemas dinámicos simples subyace un orden oculto tras sus fenómenos manifiestamente complicados y aleatorios (pues a ver si alguien nos lo enseña porque no se ve por ningún lado).

Podríamos decir que la Teoría del Caos es todo lo anterior y mucho más. Es encontrar el orden en el desorden, y constituye el principal afán de quienes, en los diversos campos de la Ciencia, adoptan esta nueva perspectiva (pues que se vengan acá de volada porque hay muuuuuuuuuuuuuuuuuuucho campo de estudio. Hectáreas, vaya).

"Aprender a vivir en el caos no significa aprender a controlarlo, ni a predecirlo. Al contrario (...) somos parte del caos, no nos podemos considerar como elementos aparte"

Conclusión: Como dijo Planck: o nos aclimatamos o nos aclichingamos, porque esto nunca va a cambiar.